viernes, 27 de septiembre de 2013

Este jueves, un relato: "Desde las vísceras, con cinco verbos"



Allí estaban, Marta y Luis, en una mesa llena de velas y flores, intercambiando miradas de complicidad.
            -¿Bailas?, dijo él.
            -Por supuesto.
Las luces bajaron su intensidad y comenzó a sonar la canción favorita de ambos. Luis la agarró con fuerza mientras se movían al son de la música. La escena le recordó a las películas románticas que tantas veces habían visto juntos. “Ya mismo saca el anillo”, pensó, “es cuestión de minutos”.
El silencio irrumpió en la sala y comenzaron a aparecer miembros de la familia de Luis: dos de sus tres hermanos, sus padres, varios primos y un par de personas que Marta no conocía.
“Me quieren y no han querido perderse este momento”. (dijo al tiempo que se arrodillaba). “Han sido muchos años de noviazgo, creo que ha llegado la hora de decirte algo. Vives en una mentira, en un sueño. No te amo, es más, no te soporto, he aguantado todo esto porque soy consciente del poder económico de tus padres. No quiero que mueras, muerta no nos reportarías beneficio alguno” (le espetó apuntándole con una pistola) “por eso nadie debe saber lo que ha sucedido aquí hoy. Todos los meses ingresarás una cantidad estipulada en el número de cuenta que yo te diga. Lo harás el día uno, sin falta. Sé que puedes hacerlo de manera que ellos no lo noten. Si en cualquier momento cesan los ingresos o tenemos indicios de que te has puesto en contacto con la Policía, no pararé hasta encontrarte y acabar con tu vida. Y no olvides que te tendremos vigilada. Ahora puedes irte y recuerda: nadie debe saber nada de esto o morirás”.  

Más relatos escritos desde las vísceras en el blog de Alfredo

viernes, 20 de septiembre de 2013





¡Hola a todos! Hoy escribo para contaros que Carmen Andújar, del blog "Mezclando arte", me ha otorgado este premio (The versatile blogger award) que quiero compartir con vosotros.

Los requisitos que conlleva el galardón son los siguientes:

- Agradecer a la persona que te lo concede incluyendo el enlace a su blog.
- Contar siete cosas acerca de ti.
- Seleccionar quince blogs que hayas descubierto recientemente o que sigas con regularidad.

Lo primero, como es de bien nacidos ser agradecidos, darle las gracias a Carmen Andújar por otorgarme este premio. Como bien le he dicho a ella, últimamente tengo el blog un poco abandonado y se agradece que se acuerde de mí a pesar de ello.

Lo segundo, contar siete cosas sobre mí. Intentaré contaros algunas que no sepáis ya. Ahí van:

-Soy optimista, me gusta mirar la vida con una sonrisa.
-Muy amiga de mis amigos.
-Me encantan los colores, mientras más alegres y llamativos mejor, y en especial el rojo.
-Nada como un buen rato de charla y risas rodeada de buena gente.
-¿Lo mejor para subir el ánimo? Escuchar un poco de la música que más te gusta a todo volumen.
-Como buena española que soy me gustan el fútbol y los toros, ea. J
-Recomiendo a todo el mundo que se anime a escribir, a veces cuesta, pero también da grandes satisfacciones.

Lo tercero, eso de pasar el premio a quince blog, creo que me lo voy a saltar, al igual que han hecho otros compañeros blogueros, no por nada, si no porque no me parece justo dárselo a quince y dejar a otros tantos sin él cuando todos los que sigo se lo merecen.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Este jueves, un relato: "Imaginemos en el nombre del amor..."





Aquel fue, sin duda, su peor año. 365 días que deseaba borrar de su mente. Siempre había llevado una vida tranquila y sosegada hasta que apareció él para desordenarlo todo. No lo decidieron así, fue algo que surgió sin que ninguno de los dos pudiera hacer nada para evitarlo. Cuando quisieron darse cuenta, se habían enamorado tanto el uno del otro que no concebían una existencia por separado.

A la vista de todos, eran la pareja perfecta, pero las cosas comenzaron a torcerse cuando los padres de ella se enteraron, oponiéndose rotundamente a la relación. “Tú aún eres joven, hija, estás enamorada y no ves más allá, pero debes hacernos caso, ese chico no te conviene, créeme, es mejor que lo dejes ahora, antes de que duela todavía más”. Escuchó esas palabras de boca de su madre cientos de veces, siempre las mismas, pero nunca un solo argumento sólido por el que pudieran desquebrajarse los cimientos de la pareja que habían formado. Su padre no hablaba del tema, solo miraba a su mujer y asentía con una leve sonrisa forzada.

La vida en común de la feliz pareja empezó a tambalearse como si del camino de un malabarista sobre la cuerda floja se tratara. Las discusiones eran cada vez más frecuentes y llegó un momento en el que él no pudo soportar más y optó por desaparecer. A partir de ahí, ni una llamada, ni un mensaje, era como si se lo hubiese tragado la tierra.

Durante un año, no hubo ni un solo día en el que ella no derramara al menos un par de lágrimas por él. Llegó a llorar tanto que pensó que moriría ahogada en su propio llanto. Era consciente de que la vuelta probablemente no se produciría, pero se negaba a perder la esperanza de vivir el reencuentro y disfrutar de una segunda oportunidad. Un año, ese era el plazo que se había marcado y que estaba a punto de concluir. Después, si no aparecía, si continuaba sin dar señales de vida, se prometió a si misma cambiar el chip e intentar volver a ser la chica alegre de antes.

Se encontraba inmersa en sus pensamientos cuando sonó el timbre. Sobresaltada, se levantó dirigiéndose hacia la puerta con miedo a descubrir quién había detrás. Eran casi las doce de la noche y el plazo marcado estaba a punto de finalizar. ¿Sería él? Prefirió no asomarse por la mirilla, mejor abrir directamente y salir por fin de dudas.

Allí estaba él, mirándola fijamente con aquellos enormes ojos verdes que tanto había echado de menos, y no solo eso, también a sus labios carnosos, su tez morena, su torso, su pelo negro y ensortijado que ella se encargaba de despeinar… Sintió un deseo irrefrenable de besarlo, acariciarlo, volver a sentirse suya otra vez. Sin pensarlo, se abalanzó sobre él besándolo apasionadamente mientras lo dirigía hacia su dormitorio. Ya habría tiempo para explicaciones más tarde. 

Más historias de amor en el blog de Nieves

miércoles, 31 de julio de 2013

Este jueves, un relato: "la luna"



Le prometió que cada vez que observara la luna llena se acordaría de él y de los bellos momentos vividos juntos.
            Todos los meses espera ansiosa la noche en la que el astro se muestra en su máximo esplendor para rememorar en su mente lugares, palabras, besos, abrazos, promesas hechas antaño que nunca llegaron a cumplir.
            En realidad, no necesita aguardar al plenilunio para pensar en él, pues lo hace con frecuencia, pero se trata de una imagen llena de magia que contemplaron juntos en más de una ocasión. La luna, redonda, iluminando sus manos entrelazadas y sus rostros sonrientes cómo si aún no hubiese anochecido, testigo mudo de sus encuentros estivales.
            Dicen que el amor de verano es intenso pero frugal. Ella, en cambio, no lo sintió así. Aún hoy, a pesar de la distancia, se imagina con él mientras sus ojos se clavan en el cielo en busca de algo que aún los mantiene unidos, esa luna que nunca la abandonará.

Más historias en torno a la luna en casa de María José Moreno

jueves, 18 de julio de 2013

Este jueves, un relato: "El pozo de los deseos"




 
Alfredo permanece sedado. La medicación ha causado tal efecto en su debilitado cuerpo, que continúa dormido ajeno a lo que sucede a su alrededor. Junto a él, sus cuatro hijos y un médico que ha optado por ayudarles en una arriesgada misión: hacer realidad el último deseo de su anciano padre. No todos están de acuerdo, pero la decisión ya está tomada y ahora esperan ansiosos que abra los ojos y descubras lo que han sido capaces de hacer por él.

            Un poco aturdido aún, comienza a sentir una ligera brisa en la cara y ese olor inconfundible que lo trasporta a la niñez. Cree que es un sueño, no quiere despertar. Coge aire y comprueba que se trata de ese aroma añorado, un olor que para él es el mejor de los perfumes.

            De repente lo invade una tranquilidad inusitada, algo que no le ocurría desde hacía años, justo cuando le diagnosticaron aquella terrible enfermedad. No aprecia el dolor, no nota sufrimiento alguno, si lo que está viviendo es real, ya puede morir tranquilo.

            Poco a poco reacciona, abre los ojos y mira al cielo, un cielo azul, adornado por nubes blancas y pequeñas gaviotas que vuelan de un lado para otro. Después, mira al frente para contemplar el mar al que tanto ansiaba volver. Por último, a su derecha y a su izquierda, encuentra las miradas de sus hijos. Ojos que brillan conteniendo las lágrimas con un sentimiento agridulce: la satisfacción del deseo concedido y la tristeza de la despedida.

            Alfredo suspira, pronuncia un sincero “gracias” y sus párpados se vuelven a cerrar para no volver a abrirse nunca más.

Conoce más deseos en el blog de San

miércoles, 17 de julio de 2013

En la Toscana




En La Toscana, allí fue dónde sucedió todo. Aún no me explico cómo llegué a aquel lugar ni cuales fueron los hechos que se encadenaron hasta llevarme, por fin, a alcanzar mi objetivo. El caso es que me encontraba en Italia, solo, sin conocer a nadie, sin saber el idioma y sin a penas dinero, buscando a la persona que daría respuesta a muchas de mis preguntas. Había pasado más de diez años engañado y otros tantos fingiendo no saber nada del secreto que mi familia intentaba ocultarme. Era el momento de desmontar las mentiras que rodeaban mi existencia.
            Solo tenía un par de datos de la persona que andaba buscando, una mujer alta, rubia, que esa tarde llevaría un vestido verde y una flor en el pelo. Mis nervios iban en aumento. Nuestra cita era a las diez y el minutero de mi reloj se acercaba sigilosamente al número cuatro. “¿Y si no viene? ¿Y si se lo ha pensado mejor y prefiere no ayudarme? ¿Y si le ha pasado algo? ¿Y si? ¿Y si?...”. Todo eran dudas hasta que, de repente, una bella mujer se acercó al banco en el que estaba sentado, puso su mano en mi hombro y, mirándome fijamente a los ojos me dijo: “¡Hijo mío, cuánto tiempo llevaba  esperando este momento!”. Nos abrazamos y supe que el viaje había merecido la pena.


martes, 16 de julio de 2013

Premio Dardos


Hoy me apetece compartir con vosotros este premio que Luis Bernardo, del blog Letras desde Uruguay, ha decidido otorgarme. Todo un detalle por su parte que desde aquí le agradezco públicamente, ya que, según tengo entendido, se trata de un galardón que se concede a blogs que destacan por su originalidad, contenidos y valores.

              Una vez recibido el premio, y con el fin de que éste continúe su camino, hay que seguir una serie de pasos. Primero hay que publicarlo con la imagen adjunta e indicando el enlace del blog que te lo ha dado, cosa que acabo de hacer. Después, hay que pasar el testigo a otros blogs que consideres de interés. Se supone que son 15, pero yo voy a hacer como Luis, dárselo a 5 que aquí os dejo: